Ante declaraciones realizadas por Conrado Ferber

Desde CUPRA expresamos nuestro absoluto rechazo a las declaraciones del ex presidente de INAC Conrado Ferber.

El consumidor no paga caro el pollo. La carne aviar es la proteína más barata del mercado. La suprema es el corte premium de la carne aviar, y el precio está entre 10 y 17 dólares por kg según tipo de punto de venta, mientras que un corte premium de carne vacuna cuesta el triple de ese valor o incluso más. Por lo tanto lo que dice Ferber es falso. No es ninguna rareza, todo lo contrario. La conversión del animal es muy buena y se ha mejorado en forma permanente, con inversiones en toda la infraestructura de la cadena productiva que Ferber como ex presidente del INAC tuvo la oportunidad de conocer.

El precio de la suprema no lo ponen las plantas de faena, ya que más del 80 % de lo que venden es pollo entero y los cortes se generan en la cadena comercial por otros actores a demanda del consumidor. El precio lo pone la preferencia del consumidor por este producto, información que está en poder de INAC dado el sistema de declaración jurada de precios de venta que se instaló en su gestión.

El sector avícola ha construido su capacidad de incidencia en base a inversiones y profesionalizando todos los aspectos de su gestión. En el período de Ferber al frente del INAC, y a pesar de que Ferber estaba en contra, la avicultura logró un lugar en la Junta directiva de INAC en una decisión unánime del Parlamento nacional. Eso más que lobby poderoso lo que muestra es al sistema político reconociendo el trabajo que se viene haciendo en el sector y el impacto social de la cadena productiva.

Pensamos exactamente lo opuesto a lo dicho por Ferber. La avicultura debe seguir siendo apoyada por los gobiernos, en especial con la apertura de mercados, la promoción de la capacidad exportadora, y la mejora de los estándares de calidad, tal como se viene haciendo en un trabajo coordinado con los equipos técnicos del INAC, del MGAP y de Cancillería.

Estamos trabajando fuertemente para alcanzar estándares internacionales y poder acceder a mercados de alta exigencia redundando en beneficios para el consumidor local.

El “lobby poderoso” del que Ferber acusa al sector avícola es, en todo caso, un trabajo profesional con una estrategia de desarrollo de corto, mediano y largo plazo, que ha logrado continuidad en las últimas dos administraciones, a pesar de la gestión de Ferber al frente del INAC. Sorprende que desconoce en su artículo esa estrategia de desarrollo de un sector de alto impacto social que el país ha venido consolidando, incluyendo inversiones en estándares internacionales de enfriado y en sistemas HACCP en el que la industria sigue trabajando.

Los datos de INAC y del INE muestran que las importaciones han tenido muy poca incidencia en el precio final al consumidor y CUPRA no se opone a la apertura comercial, en la medida que esté acompasada al desarrollo de la competitividad de la cadena productiva y a diferencia de los muchos otros sectores o actividades protegidas del Uruguay, CUPRA tiene un plan para mejorar su competitividad.

El único punto en el que coincidimos con Ferber es en la preocupación por el contrabando, en especial por las condiciones sanitarias de ese producto. Es el INAC que él presidió quien debe velar por preservar las condiciones sanitarias de los productos cárnicos y nos consta la preocupación de las actuales autoridades en este tema, aunque el problema persiste.

Ferber acusa a la industria local de estar “adormecida por la protección”. Nada más lejos de la realidad. El sector privado ha venido liderando un proceso de profesionalización con foco en la mejora de la calidad, el desarrollo de una cadena exportadora sustentable y la promoción del consumo interno.

CUPRA ha logrado consolidar más de 10 proyectos que componen su estrategia de desarrollo, abarcando consultorías internacionales, desarrollos científicos con la academia, planes de capacitación que abarcan a más de 3.000 personas, abarcando a empresarios, directivos, mandos medios y trabajadores, además de haber logrado avanzar con propuestas para fortalecer al MGAP con recursos humanos y materiales que permitan un adecuado acompañamiento de la transformación del sector.

Las empresas aportan cerca de 1,5 millones de dólares al año al INAC y hacen aportes importantes a la gremial para impulsar los proyectos mencionados y las empresas son usuarias de los incentivos que propone la COMAP cumpliendo con sus exigencias para la promoción de inversiones.

Ferber parece plantear una amenaza respecto a la posibilidad de que desembarquen inversores con plantas automatizadas y estándares internacionales. Ojalá eso sucediera. Los uruguayos consumimos la mitad de carne aviar que nuestros vecinos y las exportaciones son apenas incipientes. El espacio para crecer está, y de la mano de ese crecimiento vendrá más empleo y desarrollo local en zonas que lo precisan como el agua.

Los empresarios uruguayos vienen invirtiendo en la mejora de la calidad y de su capacidad productiva, si vinieran nuevos inversores para potenciar ese proceso, serían muy bienvenidos. El país solo será atractivo para que eso suceda en la medida que el proceso que se viene desarrollando se consolide y el país todo sea más competitivo.

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